Una visión reformada y confesional de las misiones (Parte 2)
Una visión reformada y confesional de las misiones
Parte 2
por Jason Helopoulos — 2 de noviembre de 2020
Traductor: Valentín Alpuche
[Lea la primera parte]
Un largo legado
Estoy agradecido por la larga tradición misionera en las iglesias reformadas. Podríamos remontarnos a la Ginebra de Calvino, que fue un lugar de origen para la actividad misionera. El mismo Calvino marcó la pauta para que las futuras iglesias reformadas, sin importar su etapa inicial, abrazaran los esfuerzos misioneros en el extranjero. Comentando sobre Miqueas 4:3, Calvino afirmó: “El reino de Cristo sólo comenzó en el mundo cuando Dios mandó que el evangelio fuese proclamado en todas partes, y… hasta el día de hoy su curso aún no ha sido completado.”[1] Él responsabilizó a los ministros del evangelio por el hecho de que la verdad no avanzara tanto como debía: “Nada retrasa tanto el progreso del reino de Cristo como la escasez de ministros.”[2] Sin embargo, dejó claro en su comentario sobre Hebreos 10:25 que todos tienen el llamado de alcanzar a los perdidos con la verdad de Cristo, cuando dice que Pablo,
“…da a entender que todos los piadosos deben, por todos los medios posibles, esforzarse en la obra de reunir la Iglesia por todas partes; porque somos llamados por el Señor bajo esta condición: que cada uno, después, procure conducir a otros a la verdad, hacer volver al camino recto a los que andan errantes, extender la mano al caído, y ganar a los que están fuera.”[3]
De hecho, Calvino enseñó que establecer el reino de Cristo en la tierra “no sólo debe ocupar el primer lugar entre nuestras preocupaciones, sino incluso absorber todos nuestros pensamientos.”[4]
Podríamos considerar el énfasis que Calvino y la iglesia en Ginebra pusieron en la publicación para difundir la Palabra, o su misión a Brasil. Podríamos reflexionar sobre la Academia de Ginebra, la cual formó a cerca de 1,500 estudiantes para el ministerio y la administración pública, influyendo en toda Europa. En parte, la educación que Calvino daba a los jóvenes, especialmente a los hombres jóvenes para el ministerio, tenía como propósito animarlos a regresar a sus países de origen con el evangelio. Como afirma Stanford Reid: “De esta manera buscó hacer de Ginebra un verdadero centro misionero para difundir la Reforma y sus enseñanzas por toda Europa y más allá.”[5] Scott Manetsch confirma esta verdad cuando escribe: “Los estudiantes frecuentemente permanecían sólo algunos meses o un año, recibiendo instrucción básica en teología reformada y exégesis bíblica, antes de regresar a sus países para emprender labores del evangelio.”[6]
La lista de figuras prominentes que posteriormente impactaron significativamente a sus países tras estudiar en Ginebra se lee como una élite de las personalidades más influyentes del siglo XVI. John Knox, el principal reformador de Escocia, se formó y creció en Ginebra. Los fundamentos de la Iglesia Protestante en los Países Bajos deben mucho a Calvino y a la iglesia ginebrina, ya que Guido de Brés, autor de la Confesión Belga, Pedro Danthenus, Pedro Marnix de San Aldegonde, Pierre Brully y otros estudiaron en la ciudad.[7] Españoles, italianos, húngaros y otros aprendieron en Ginebra y regresaron a sus países para predicar, enseñar y, con frecuencia, sufrir o incluso morir por la fe protestante.
Pero lo más significativo es que la iglesia en Ginebra se comprometió a enviar misioneros a la vecina Francia. Entre 1555 y 1563, los registros en Ginebra documentan 88 pastores misioneros enviados a la Francia católica romana. Sin embargo, la mayoría de los eruditos cree que esta es sólo una lista parcial. Muchos nombres no fueron registrados. De hecho, algunos estiman que hasta 165 pastores misioneros fueron enviados de Ginebra a Francia en un solo año. No todos los nombres fueron anotados. ¿Por qué? Porque los pastores enviados a Francia como misioneros de la fe protestante enfrentaban la ejecución. El anonimato tenía como objetivo salvaguardar la vida de estos misioneros.
En 1555, al inicio del envío de misioneros a Francia, se cree que existía sólo una iglesia reformada establecida y organizada en el país. Siete años después, los estudiosos estiman que había alrededor de 2,150 congregaciones con tres millones de miembros en Francia. ¿Qué impulsaba a estos pastores misioneros a sacrificar voluntariamente sus vidas? Fueron cautivados por la predicación de la Palabra en Ginebra. Escucharon y conocieron la voluntad de Dios. Dios es paciente, “no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” (1 Pedro 3:9). Por eso, fueron “para la gloria de Dios y la salvación de sus semejantes.”
Estoy agradecido por la manera en que comenzó la PCA. Nos comprometimos a ser “fieles a las Escrituras, a la fe reformada, y obedientes a la Gran Comisión.” Nuestra denominación ha enviado misioneros alrededor del mundo y se ha involucrado en establecer iglesias locales indígenas para la gloria de nuestro Salvador. Que continuemos escuchando el clamor de los perdidos, el clamor desde los confines de la tierra, el llamado a que la Palabra sea predicada y a que iglesias sean establecidas. La necesidad es grande, y nuestro Señor es aún mayor. Oremos y procuremos comprometernos, nosotros y nuestras iglesias, a este llamado misionero, y sigamos edificando sobre el legado de la misión reformada para la gloria de Dios y la salvación de nuestros semejantes.
Notas:
[1] Juan Calvino, Commentaries on the Twelve Minor Prophets: Joel, Amos, Obadiah, vol. II.
[2] Juan Calvino, Letters of John Calvin repr., trans. Jules Bonnet, (Philadelphia: Presbyterian Board of Publication), 1858: vol. 4, 263.
[3] Juan Calvino, Commentaries on the Epistle of Paul the Apostle to the Hebrews, repr., trans. John Owen, (Grand Rapids: Baker Books), 2003: vol. 22, 241.
[4] Calvino, Letters of John Calvin, 2:134–35.
[5] W. Stanford Reid, “Calvin’s Geneva: A Missionary Centre”, The Reformed Theological Review 42, no. 3 Sep–Dec. (1983): 67
[6] Scott M. Manetsch, Calvin’s Company of Pastors: Pastoral Care And The Emerging Reformed Church, 1536–1609 (Oxford Studies In Historical Theology) repr., Oxford University Press, 2013. 49.
[7] Reid, 72.
Aquí puede leer el original: https://gospelreformation.net/a-reformed-and-confessional-view-of-missions/
