EL NESTORIANISMO
EL NESTORIANISMO
El nestorianismo es una herejía cristológica que surgió en el siglo V, asociada con Nestorio, patriarca de Constantinopla desde el año 428 d. C. El nestorianismo enseñaba que Jesucristo existía como dos personas distintas, una divina y otra humana, en lugar de una sola persona con dos naturalezas (divina y humana) unidas en una sola hipóstasis (persona). Esta creencia fue condenada como herética porque dividía la persona de Cristo, socavando la doctrina de la encarnación y la unidad de Cristo como plenamente Dios y plenamente hombre. La herejía fue condenada formalmente en el Concilio de Éfeso del año 431 d. C. y aclarada en el Concilio de Calcedonia del año 451 d. C.
Historia del nestorianismo
- Nestorio y el surgimiento del nestorianismo: Nestorio (c. 386-450 d. C.), originario de Antioquía, se convirtió en patriarca de Constantinopla en el año 428 d. C. Fue un teólogo de formación de la escuela antioquena, que enfatizaba la distinción entre la naturaleza divina y humana de Cristo. Si bien Nestorio buscó proteger la plena humanidad de Cristo, lo hizo de una manera que condujo a una separación problemática entre las dos naturalezas de Cristo, lo que dio lugar a la acusación de herejía.
La controversia estalló cuando Nestorio se opuso al uso del término Theotokos (del griego «madre de Dios») para describir a la Virgen María. Prefería el término Christotokos («madre de Cristo»), argumentando que María dio a luz la naturaleza humana de Cristo, no la divina. Esto provocó un amplio debate teológico, ya que planteó preguntas sobre la relación entre la humanidad y la divinidad de Cristo.
- Conflicto teológico: La controversia sobre las enseñanzas de Nestorio rápidamente se convirtió en un importante conflicto teológico, particularmente entre la Escuela de Antioquía, que enfatizaba la distinción de las dos naturalezas de Cristo, y la Escuela de Alejandría, dirigida por Cirilo de Alejandría, que enfatizaba la unidad de la persona de Cristo.
Cirilo y otros de la tradición alejandrina acusaron a Nestorio de enseñar que Cristo era en realidad dos personas, una divina y otra humana, ligeramente unidas. Esta división de la persona de Cristo se consideraba una amenaza para la doctrina de la encarnación, que enseña que Jesús es plenamente Dios y plenamente hombre en una sola persona.
- Concilio de Éfeso (431 d. C.): Para resolver la controversia, se convocó el Concilio de Éfeso en el año 431 d. C. En el concilio, las enseñanzas de Nestorio fueron condenadas como heréticas, y el concilio afirmó que Jesucristo es una sola persona con dos naturalezas, humana y divina, unidas sin confusión ni división. El concilio también confirmó el título de Theotokos para María, afirmando que, dado que Jesús es plenamente Dios y plenamente hombre, María puede ser llamada con razón la Madre de Dios.
- Concilio de Calcedonia (451 d. C.): El Concilio de Calcedonia del año 451 aclaró la doctrina de la unión hipostática, rechazando tanto el nestorianismo como el monofisismo. Calcedonia afirmó que Jesucristo es una sola persona en dos naturalezas distintas (divina y humana), «sin confusión, sin cambio, sin división, sin separación». Esta doctrina se convirtió en la norma de la fe cristiana ortodoxa.
- Consecuencias y propagación del nestorianismo: Tras su condena, Nestorio fue exiliado, pero sus enseñanzas encontraron aceptación en algunas partes del mundo cristiano, particularmente en la Iglesia de Oriente (a menudo llamada Iglesia Nestoriana por sus críticos). Esta rama del cristianismo se extendió por Persia y llegó hasta India y China, donde floreció durante varios siglos.
La Iglesia de Oriente rechazó la etiqueta de nestorianismo y sostuvo que su cristología era malinterpretada. Sin embargo, continuó enfatizando la distinción entre las naturalezas de Cristo de maneras que diferían de la definición calcedoniana.
Teología del nestorianismo
La cuestión teológica clave del nestorianismo gira en torno a cómo las dos naturalezas de Cristo —su naturaleza divina y humana— se unen en una sola persona. Nestorio buscó defender la plena humanidad y divinidad de Cristo, pero su articulación de esta relación condujo a conclusiones problemáticas:
- Separación de las Naturalezas: El nestorianismo suele resumirse como la enseñanza de que Cristo fue esencialmente dos personas distintas, una divina y otra humana, que existían en una unión moral o estrecha cooperación, en lugar de en una verdadera unidad ontológica. Esto significaba que las naturalezas humana y divina de Cristo no estaban unidas en una sola hipóstasis (persona), sino que existían como dos sujetos separados que actuaban juntos.
- Christotokos vs. Theotokos: Un tema central en la controversia nestoriana fue el rechazo de Nestorio al término Theotokos para María. Nestorio argumentó que María debía ser llamada Christotokos (madre de Cristo), ya que solo dio a luz la naturaleza humana de Cristo, no su naturaleza divina. Los teólogos alejandrinos, liderados por Cirilo de Alejandría, argumentaron que esta división implicaba que las naturalezas divina y humana de Cristo no estaban plenamente unidas, lo que socavaba la doctrina de la encarnación. El Concilio de Éfeso afirmó que Theotokos es el título apropiado porque María dio a luz a la persona de Jesús, quien es plenamente Dios y plenamente hombre.
- Implicaciones para la Encarnación: El problema fundamental del nestorianismo es que socava la unidad de la persona de Cristo. Si Cristo existe como dos personas distintas, una divina y otra humana, esto pone en tela de juicio la realidad de la encarnación: la creencia de que Dios realmente se hizo hombre. También plantea problemas para la doctrina de la expiación, ya que plantea la cuestión de si fue Dios o simplemente el Jesús humano quien murió en la cruz.
- Preocupaciones soteriológicas: El nestorianismo plantea problemas para la doctrina de la salvación porque parece sugerir que los aspectos divino y humano de la obra de Cristo están separados, en lugar de que sus naturalezas divina y humana cooperen en la salvación de la humanidad. Si las naturalezas divina y humana de Cristo no están unidas en una sola persona, no queda claro cómo su muerte pudo tener el valor infinito necesario para la redención del mundo.
¿Por qué el nestorianismo es herético?
El nestorianismo es considerado herético por la ortodoxia cristiana histórica por varias razones:
- División de la Persona de Cristo: El principal error del nestorianismo es su división de la persona de Cristo en dos personas o sujetos distintos, uno divino y otro humano. Esto contradice la doctrina ortodoxa de la unión hipostática, que enseña que Cristo es una sola persona con dos naturalezas distintas (divina y humana), unidas en una sola hipóstasis. Esta división de la persona de Cristo socava la doctrina de la encarnación y la unidad de su obra salvadora.
- Debilita la Encarnación: Al dividir a Cristo en dos personas, el nestorianismo niega la realidad de la encarnación, donde el Verbo (Dios Hijo) se hizo carne (Juan 1:14). La fe cristiana enseña que Jesucristo es plenamente Dios y plenamente hombre, unidos en una sola persona. Esto es fundamental para la comprensión cristiana de la salvación, ya que solo el Dios-hombre puede reconciliar a la humanidad con Dios mediante su muerte y resurrección.
- Implicaciones soteriológicas: Si las naturalezas divina y humana de Cristo no se unen en una sola persona, se plantean interrogantes sobre cómo se logra la salvación. La ortodoxia cristiana enseña que la naturaleza divina de Cristo otorga a su muerte sacrificial un valor infinito, mientras que su naturaleza humana le permite representar a la humanidad. La separación que el nestorianismo propone de las naturalezas de Cristo socava esta unidad, dividiendo potencialmente los roles divino y humano de Cristo en la obra de la salvación.
- Rechazo de los Concilios Ecuménicos: Tanto el Concilio de Éfeso (431 d. C.) como el Concilio de Calcedonia (451 d. C.) condenaron el nestorianismo y afirmaron la unidad de la persona de Cristo como una sola hipóstasis con dos naturalezas distintas. Estos concilios se consideran la autoridad para definir la ortodoxia cristiana, y su rechazo lo sitúa fuera de los límites de la enseñanza cristiana aceptada.
Visión histórica cristiana ortodoxa
La visión histórica cristiana ortodoxa se articula en la doctrina de la unión hipostática, expresada definitivamente en el Concilio de Calcedonia en el año 451 d. C. Esta visión afirma que Jesucristo es:
- Una Persona (Hipóstasis) en Dos Naturalezas: La ortodoxia cristiana enseña que Jesucristo es una persona con dos naturalezas distintas: una divina y otra humana. Estas dos naturalezas existen sin confusión, sin cambio, sin división y sin separación. Esto significa que las naturalezas divina y humana de Cristo no están mezcladas ni fusionadas en una sola (como en el monofisismo), ni separadas en dos personas distintas (como en el nestorianismo). En cambio, las dos naturalezas están unidas en una sola persona, plena y completamente.
- La Encarnación del Verbo: La ortodoxia cristiana sostiene que, en la encarnación, el Verbo eterno (Dios Hijo) asumió la naturaleza humana sin dejar de ser Dios. Jesucristo es plenamente Dios y plenamente hombre, y esta unión de naturalezas es esencial para su función como mediador entre Dios y la humanidad (1 Timoteo 2:5).
- Theotokos: El Concilio de Éfeso afirmó que María puede ser llamada con razón Theotokos (Madre de Dios) porque dio a luz a Jesucristo, quien es plenamente Dios y plenamente hombre. Este título es importante porque enfatiza la unidad de la persona de Cristo: quien nació de María es la misma persona que es el Hijo eterno de Dios.
- Salvación mediante las dos naturalezas de Cristo: La unión hipostática es esencial para la soteriología cristiana (la doctrina de la salvación). Jesucristo, plenamente Dios y plenamente hombre, realiza la salvación mediante sus naturalezas divina y humana. Su naturaleza humana le permite sufrir y morir por la humanidad, mientras que su naturaleza divina confiere a su sacrificio un valor infinito, haciéndolo suficiente para expiar los pecados del mundo entero (Hebreos 2:14-17; Filipenses 2:6-8).
Conclusión
El nestorianismo es una herejía cristológica del siglo V que enseñaba que Jesucristo existió como dos personas distintas, una divina y otra humana. Esta creencia fue condenada por el Concilio de Éfeso en el año 431 d. C. y aclarada en el Concilio deCalcedonia en el año 451 d. C., que afirmó la doctrina de la unión hipostática: Jesucristo es una sola persona con dos naturalezas distintas, una divina y otra humana. La división de la persona de Cristo que propone el nestorianismo socava la doctrina bíblica de la encarnación y la salvación, y fue rechazada como herética por la iglesia primitiva. La ortodoxia cristiana histórica sostiene que las naturalezas divina y humana de Cristo están unidas en una sola persona, lo cual es esencial para comprender la encarnación, la expiación y la redención.
